EPÍLOGO - KAIRÓS
Terminé de escribir en una libreta de 300 hojas, la tuve en el lapso de tres años consecutivos, comenzó con inicio de vida en Guadalajara el 5 de marzo de 2021 y finaliza con otro inicio el 27 de agosto de 2024 en Querétaro. Cuando llegué a Guadalajara venía de Querétaro, buscaba un cambio de aire, algo que me motivara con nuevas experiencias, y así fue. Hoy a la distancia Guadalajara representa el apapacho que necesitaba en aquel momento, pasé buenos momentos, la luz de la tarde siempre era un agasajo visual y ahora nunca sabré cómo lo habría pasado si me hubiera quedado en donde estaba. Después de Guadalajara estuve un año completo en Lázaro Cárdenas, a ese tiempo le llamo ‘la Epifanía’.
Nunca creí que terminaría de escribir en esa libreta, no había tenido la visión de concluirla. En ese cuaderno reflexiono que no hay peor dolor que haya podido sentir hasta ahora, en estos tres últimos años que: continuar viviendo.
Elegir vivir. Al principio fue doloroso porque yo quería todo lo contrarío, no mentiré expresando situaciones optimistas.
Ahora debo vivir con la idea de que pase lo que pase ya tengo conocimiento de causa. No me mal interpreten, vivir es a veces es tranquilo, otras veces se torna insoportable. Desde que pasé por la lectura de Albert Camus siento que es un poco distimico el asunto. Quiero mencionar que después de dos años de tratamiento psiquiátrico, hoy estoy viendo por fin un avance destacable, quiero que sepas que si estás pasando por algo parecido, tengas un poco de paciencia, este proceso es lento pero seguro. Mi recomendación es, no desesperarse, te lo digo yo que mi paciencia es nula y la ansiedad nunca me ha abandonado (bueno por lo menos tengo algo persistente en mi vida).
Las incertidumbres nunca tendrán fin, quiero decir, vivir es una incertidumbre constante, la apatía a veces descansa, la nostalgia abraza por instantes y ese círculo se repite. En el cuaderno hay diferentes diagnósticos como conexiones con distintos personajes, muchos escenarios ficticios e incluso traición. Existen intentos de poemas y relatos sobre diferentes emociones como: rencor, querencia, perdón, negación, miedo, enojo, aflicción…
En ese cuaderno describí todas mis ensoñaciones posibles de estos últimos tres años, como mente que elabora demasiados escenarios catastróficos, por ahí de vez en cuanto soñaba despierta en el carácter de alguien enamorado.
Desde idealizaciones hasta miseria, una ilusión continua de conocer pero la poca tolerancia a lo desconocido. Los pensamientos y despedidas, la muerte pronunciándose en cada ocasión. La soledad ha sido el mejor aliado, nunca lo describiría como algo triste, siempre le he abrazado y tal vez sea mi afección neurológica la que facilita llevarme bien con la soledad, lo contrario de estar rodeada de personas.
Me responsabilizo de haber sido incoherente y menospreciar lo que tenía, fui odiosa, me dejé llevar tomando decisiones que no fueron lo mejor.
Escribí sobre no querer olvidar a alguien y al leerlo otra vez suena patético y risible, porque efectivamente lo olvidé y se convirtió en algo insignificante. Por supuesto que cuando lo escribí estaba siendo consumida por la idealización.
Escribí sobre el rencor, lo leo de nuevo y ese fragmento que nació de la traición ahora es espuma.
Escribí una historia perfecta sobre mi amoroso ‘episodio de pastillas’, lo vuelo a recitar y siento que me enamoro con cada palabra. Incluso lo veo ahora y sonrío, es un escrito sobre cuando el medicamento me estaba ayudando, despertaba y me sentía la más feliz de todo el mundo, me enamoraba de todo lo que se cruzara en mi vista, la luz, los árboles, los mangos, inclusive cuando iba a mis consultas terapéuticas y con el doctor.
Enero 2023
“Te encomiendo mi salud y yo pensaré en ti,
tal vez toda la vida por este episodio
Fuiste la respuesta de lo que nunca concebí
fuiste la primera cita después de milenios
y quiero contarle al mundo de mis ilusiones,
las que hablan de ti, y lo haré
Vortioxetina me miró con las más bellas y puras armonías
Era algo indeseable pero mi mente procedió
Porque mis anhelos solo evocan a sus ojos castaños
así nació un episodio de amor
con delirios de recetas de pastillas
corto para contenerme y largo para recordar
Vortioxetina actuó sin ser cruel, sin pesadillas“
10 de Junio 2024
Actos de perdón
Perdón hacia los demás.
Perdón hacia mi mismo.
Perdón por existir, debo afectar a alguien por existir posiblemente.
Perdón por descuidarme, perdón por comer mal, perdón por gritar,
perdón por haberte hecho llorar, perdón por no hacerte reír,
perdón por no haber adivinado lo que necesitabas,
perdón por haber sido despreciable,
perdón por no haber sido suficiente.
Perdón por todo."
K A I R Ó S
Los griegos llamaron kairos a ese instante fugaz, momento adecuado en el que algo importante sucede. Rafael Domingo lo describe como: “Kairos es la ocasión, la oportunidad favorable que cambia el destino. Kairos es fortuna, riesgo y peligro. Un segundo, un instante radiante que se inmortaliza. Kairos es el punto de de encuentro entre la providencia, el cosmos, la persona, y la historia. Es la flecha divina que atraviesa el tiempo para herir de amor el corazón del ser humano.”
¿Cuál fue mi kairos en ese cuaderno?
Tal vez comenzando cuando llegué al departamento con Vero. Momento kairos cuando recibí un mensaje de despedida. Momento kairos cuando estuve en esos países por primera vez. Cada que llovía con sol en Guadalajara. Aquel momento cuando caminaba por las tardes. Este preciso momento de consciencia. Mi vida pasó por estas capas, desde consolarme hasta condenarme.