SUBLIMACIÓN
A los instantes de obstinación y flaqueo, al momento de impacto.
¿Qué hago con esto? ¿Qué hago con lo que siento? hacer un ejercicio y arrojar una explicación.
Los sentimientos a veces son irracionales y aquí vi la oportunidad de convertir el proceso que estaba por comenzar en algo visual, tangible.
Cinco capítulos, palabras nuevas y consecuencias interesantes.
I - RANCORE
La pérdida que estaba asimilando me hizo querer inducirme en el rencor. Me hizo pensar que debía transformar mi debilidad en rencor. El dolor se puede transformar, pero no en una semana, ni con unas fotografías.
El rencor estaba disfrazado de aflicción.
Iba y venía.
Recuerdo tres días de oscuridad,
y después levantarme motivada,
solo para hacer estas fotos.
Un vestido negro.
Y mi musa.
En realidad no sabía qué estaba sintiendo exactamente,
solo sabía que algo había perecido.
Los resentimientos insanables huelen a rancio.
El rencor abraza a la decepción y al momento de la caída.
<<“Receptacula olei semper munda sint, ne novos sapores infecta veteri rancore corrumpant”>>
QUE LOS RECIPIENTES DE ACEITE HAN DE MANTENERSE SIEMPRE LIMPIOS, PARA EVITAR QUE, POR ESTAR CUBIERTOS DE RANCIEDAD, LOS SABORES VIEJOS ECHEN A PERDER LOS NUEVOS.
créditos
Modelo: stana carillo
II - FORGIVENESS
Este capítulo esta divido en dos, todo parte con la Peonia y finaliza con las Dahlias Café au Lait.
Después de haber experimentado la sensación del rencor, entendí que la ira no llegaba aún, había algo que me sonaba más al fondo de mi cabeza.
Perdón ¿porqué?
Esto es una etimología poética, pero no real. El perdón es una cosa grande, pues el sufijo -ón tiene un valor aumentativo. El perdón es “para dar”, pues viene del latín par donare. Interesante como en inglés es más claro pues la palabra, forgiveness significa literalmente: para dar o regalar. Sus componentes léxicos son: el prefijo per - (completamente, total) y donare (regalar).
INGLÉS - FORGIVENESS (FOR+GIVENESS)
ITALIANO - PERDONARE (PER+DONARE)
FRANCÉS - PARDONER (PAR+DONER)
CATALÁN - PERDONAR (PER+DONAR)
LATÍN - PERDONARE (PER+DONARE)
P A R T E I - P E O N I A
Un día después de salir de mi sesión con mi psicóloga fui al mercado de las flores y cuando estaba a punto de irme vi en una tienda a lo lejos que tenían unas cuantas Peonias en el mostrador. No lo pensé mucho para entrar y comprar una. Nunca había visto físicamente esta flor. Muy feliz con mis flores llegué a ponerlas en agua y armar floreros, mientras a la Peonia la dejé en un recipiente especial y a las demás las estimulé para que abrieran sus pétalos porque estaban un poco apachurradas. No quise hacer esto con la Peonia ya que desconocía cómo se iba a comportar y no quería maltratarla. Preferí esperar a que ella sola lo hiciera. Era la reina de mi espacio. Pasaron cuatro días y observaba a las demás flores llevar su ciclo, mientras que la Peonia aún no despegaba su pétalos pero si desprendía su aroma. Decidí acariciarla y cuando lo hice me di cuenta que ya estaba marchitándose, algunos pétalos cayeron. Sentí mucha tristeza por no haberlo hecho antes y por no haber intentado acariciarla como a las demás. Coloqué la Peonia en otro recipiente de vidrio y decidí hacerle fotos mientras más pétalos caían y poco a poco se descubrían los estambres. En el proceso de las fotografías comencé a llorar, nunca había llorado al momento de fotografiar una flor. Lo que pasaba era que quizá me estaba reflejando en aquella flor. Entonces entendí que el perdón venía a mí en este pequeño acto, ¿porqué así?
Era un día nublado y tranquilo mientras se divisaba entre las penumbras la pequeña Peonia en mi espacio, y pensé, quizás el perdón hacía mi misma es y se siente así.
P A R T E I I - C A F E A U L A I T
Cuando comencé a indagar sobre el perdón todo lo que escribía era pensado para hacer con alguien en escena, nunca en solitario con una flor, para mi sorpresa sucedió primero el momento con la Peonia que me hizo más sentido y agradecí que hubiese sido así. Al tener la presencia humana quería apreciar cómo se siente en tu cuerpo y espíritu al evocar la acción de perdonar, ¿qué sucede? Redención, olvidar.
Las Dahlias cafe au lait blancas son las conductoras del perdón, son la ofrenda, las que suavizan la atmósfera; las flores siempre han sido veneradas para expresar emociones, nos conectan, nos hacen sentir cuando las vemos y tocamos. La tierra es el elemento para sembrar y germinar nuevas semillas, olvidar las faltas. Finalmente la parte humana es el que acepta y tiene la redención.
Trabajé con Carlos estos retratos, él no aparece como sí mismo, sino como la presencia necesaria para que el perdón pueda tomar forma. Su cuerpo sostiene la figura del otro, no como individuo, sino como destinatario. No es él quien es perdonado, sino lo que representa: el vínculo, la ausencia, la herida no resuelta.
Las flores soy yo. Son lo que no fue tocado a tiempo, lo que esperó, lo que se marchitó en silencio. También son la ofrenda.
En ese encuentro, el perdón no ocurre entre dos personas, sino dentro de una sola, que necesita del otro para poder liberarlo.
Este “personaje” que creé, no es el que hace daño”, ni “el que pide perdón”.
Es algo más sutil: es el lugar donde deposité el acto de perdonar.
Estas fotos entonces no documentan el perdón…
lo crean.
Créditos
modelo: Carlos Arroyo
III - KHAOS
Unos dicen que el mundo terminará en fuego, otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces, creo saber bastante acerca del odio como para decir que en la destrucción, el hielo también es poderoso.
Y bastaría.
FUEGO Y HIELO, Robert Frost
El caos es un tema complejo y creo que es lo que más me costó entender, porque siempre estoy buscándolo. No es bueno ni malo y nunca desaparecerá, porque es parte integrante de la realidad. En otras palabras, no hay orden absoluto ni caos absoluto. Es así que doy por hecho que todo esto unido es un caos buscando el orden, un caos de emociones que busco calmar.
Khaos era utilizada para referirse a un “abismo profundo y oscuro”. En términos generales, se entiende o refiere a aquella situación en la cual sobresale y prima el desorden y la confusión, generalmente provocada por algún desastre, tragedia o acontecimiento inesperado.
Los dioses fueron quienes introdujeron el cosmos en el caos, el orden en la confusión.
Kósmos es lo contrario del caos.
Nuestra existencia se ve oscurecida muchas veces con nubarrones que recuerdan las sombras del caos; de ahí la importancia de los principios básicos de razón suficiente (todo tiene una explicación) y de causalidad (todo tiene una causa).
Adoramos el caos, porque amamos producir orden.
M.C. Escher
IV - CEDERE
Todo nuestro razonamiento se reduce a ceder al sentimiento.
B. Pascal
Un día sucedió. Por fin pude enojarme.
Por fin pude ver con claridad lo que durante tanto tiempo intenté suavizar, justificar, perdonar antes de tiempo. Y esa claridad me enfureció. Fue un momento catártico, de esos que siempre había escuchado en historias ajenas, pero que nunca había habitado en mi propio cuerpo. Hasta ese día.
Con este capítulo comienza el acto de soltar, pero no desde la suavidad… sino desde el fuego. Soltar también arde.
Cedere.
Ceder es transferir, entregar, transportar.
Pero también es retirarse, abandonar, dejar de sostener.
Las dahlias rojo topacio aparecen como pulsación, como intensidad viva. El maquillaje monocromático en escarlata invade el rostro como si la emoción ya no pudiera contenerse. El peinado en nudos tensiona la cabeza, como pensamientos que por fin se aprietan y se enfrentan.
La mirada, en cambio, permanece en calma.
No porque no haya fuego, sino porque ya no hay negación.
Cedo a esto que estoy sintiendo.
Ese día quemé cartas. Rompí las imágenes. Me deshice de cada objeto que aún sostenía una versión de la historia que ya no era verdad. Lloré desde la rabia.
Encendí una vela amarilla, no como acto de reconciliación, sino como cierre. Como un último gesto para devolver lo que no me correspondía cargar. Cuando se apagó, la cera había caído en lágrimas.
Ahí entendí algo: enojarme también es bueno.
Porque en ese enojo dejé de idealizar. Y al dejar de idealizar, por fin pude verme a mí misma sin distorsión.
CRÉDITOS
MODELO: BRENDA MIRAMONTES
CABELLO: ADRIÁN GAMA
MAQUILLAJE: PAOLA RAMOS
V - LIBRE
“La vida es un eterno dejar ir, porque sólo con las manos vacías serás capaz de recibir.”
La idea de “Libre” llegó hace un año, en ese estado suspendido justo antes de quedarme dormida. Vi a una mujer asomándose por un acantilado.
No era una imagen tranquila.
Era una imagen de vértigo.
Dos vertientes acompañaron este capítulo desde entonces: el videoclip de Out of the Woods de Taylor Swift y Libre de Yves Saint Laurent. Ambas hablaban de lo mismo desde distintos lenguajes: salir del peligro, atravesar el miedo, asumir la propia fuerza.
Pero no quise fotografiarlo de inmediato. Necesitaba sentirlo.
No quería representar la libertad.
Quería habitarla. Ese fue el objetivo.
Y hoy, es una realidad.
No temas de tu libertad. Entiendo que puede asustar.
Ser libre también es un acto de atrevimiento: expandirte, sostenerte, reconocerte sin pretensiones.
“La libertad implica poder elegir de manera autónoma y sin coacción en las expresiones de cada individuo. En ese sentido, la libertad de los individuos se extiende al pensamiento, la decisión y la expresión de las ideas, resultado de una construcción y materialización razonada que no cause perjuicio en los demás individuos, esto es, autorregulación individual.” Luis Raúl González Pérez
Desde el inicio supe dónde tenía que suceder. Mi lugar favorito y “secreto” en Michoacán. Ese acantilado ya existía dentro de mí antes de pisarlo.
También supe quién debía estar ahí.
Grecia.
No imaginé dividir este capítulo en dos, pero los elementos me guiaron.
Entonces apareció Stana.
Dos presencias. Dos estados de la libertad.
Stana en el bosque:
una atmósfera confusa, densa.
Corre con miedo.
Está perdida.
Su mirada aún tiembla, incluso parece a punto de llorar.
No hay sonrisa todavía.
Aquí, la libertad aún duele.
Grecia en la playa:
la osadía.
El viento golpea, las olas rompen contra las rocas.
Ella se asoma, sostiene la altura, sonríe con una fuerza intrépida.
Aquí, la libertad se asume.
Entre ambas existe un mismo pulso.
Una misma energía que atraviesa el miedo y se convierte en presencia.
Curiosamente, las dos son Aries.
Fuego. Impulso. Inicio.
La perfecta armonía entre intensidad y valentía.
Después de PERDÓN y CEDER, entendí algo:
la libertad no llega cuando todo está resuelto,
llega cuando dejas de huir de lo que eres.
En ese proceso también comprendí que ser libre no es solo desprenderse, sino sostener lo que eliges ser.
Entonces entendí que mi libertad no era huida.
Era una forma de presencia.
Una decisión.
CRÉDITOS
MODELOS: GRECIA peréz & STANA carrillo
Este fue el desafío paradójico,
muy difícil por su simplicidad.
Así tuvo que ser.
Las pérdidas son un recordatorio de que están cerca, y que incluso en la mayor aflicción
existe un tipo de belleza.
Seguramente esto lo diré entre suspiros
en algún momento dentro de años y años
dos caminos se abrían en un bosque, elegí…
elegí el menos transitado de ambos,
Y eso supuso toda la diferencia.
Robert Frost
Agradecimientos especiales a:
Andrea, Frida, Verónica, Landero, Adrián y Penélope.